Con los ajustes al Salario Mínimo General y la inminente entrada en vigor de la nueva UMA (1 de febrero), los cálculos de finiquitos y liquidaciones de personal en enero requieren una doble verificación para evitar litigios laborales. El concepto clave es el Salario Diario Integrado (SDI), base para el cálculo de la indemnización constitucional (90 días).
Aunque el SDI ya incluye una parte proporcional de las prestaciones, si el salario base del trabajador se actualizó por el nuevo Salario Mínimo en enero, este debe ser el monto base para el cálculo de su finiquito, incluso si su baja se da en la primera quincena. Usar el salario base de 2025 resultará en un pago insuficiente y un posible reclamo ante la Junta de Conciliación y Arbitraje.
Otro punto esencial es la prima de antigüedad. Aunque se calcula con base en el doble del Salario Mínimo (Art. 486 LFT), si este Salario Mínimo subió en enero, la prima debe reflejar ese nuevo tope. La correcta aplicación de estos nuevos indicadores es crucial para cerrar la relación laboral de forma transparente y legal.