Iniciamos agosto con la mira puesta en las obligaciones de seguridad social. Aunque la declaración anual de la prima de riesgo de trabajo se presenta tradicionalmente en febrero, los ajustes y notificaciones por parte del IMSS suelen impactar en las liquidaciones durante el tercer trimestre. Si tu empresa sufrió modificaciones en su siniestralidad o cambios en las actividades de sus centros de trabajo, es vital verificar que el factor aplicado en el SUA sea el correcto antes del cierre de este periodo.
Un error común en los departamentos de recursos humanos es mantener una prima incorrecta tras una revisión de la autoridad o un cambio de clase. Esto genera diferencias automáticas que el instituto detecta de inmediato, transformándose en créditos fiscales con recargos y actualizaciones. La vigilancia en los reportes de accidentes y enfermedades profesionales es la única forma de blindar tu flujo de caja ante revisiones electrónicas.
Aprovecha el arranque de este mes para realizar una auditoría rápida de tus cédulas de determinación. Verifica que las incapacidades y los riesgos de trabajo estén debidamente clasificados. La prevención técnica es tu mejor herramienta para mantener las finanzas sanas y evitar requerimientos que afecten la operación de tu negocio.